miércoles, 29 de agosto de 2012

Cicatrices...


Envuelta en los recuerdos de lo que fue, del infinito amor que sentí y que mutuamente nos profesamos alguna vez, fascinada con revivir todo lo que vivimos y lo maravillosa que fue nuestra historia, y la nostalgia por habernos separado así...Hasta esa llamada....
Enfrentarme una vez más a una escena que representa apenas un mal simulacro de las situaciones que me llenaron de dolor, pero que me hace rememorar la angustia de esos días....que diferente me siento en este momento...a mi mente han regresado todas las imágenes de dolor, ansiedad y sobre todo miedo que sentí tantas veces, todos los gritos, reproches, miradas de rencor y palabras hirientes...Intento, mas no consigo enfocarme en algo diferente ahora...no deseo lastimarte, se que también lo hice, no deseo hacerlo más, ni siquiera deseo decirte como me siento, porque probablemente te causaría una nueva herida...pero siento tanto enojo, y me doy cuenta que aun no he sanado del todo...
 
Estoy molesta porque fui contigo lo que jamás fui antes, porque me entregue como nunca quise ni imagine hacerlo, porque te di todo de mí, porque te deje explorar en lo más profundo que guarda mi interior, porque fui simplemente yo, porque toque tu puerta un día, abriste y tan solo te llevaba un obsequio que pensé era valiosísimo: yo, todo de mi...y que paso? Me lastimaste, fallaste, y arrojaste tantas cosas a un lugar donde parecían no tener valor alguno...y perdí el sentido de lo que daba, y comencé a sentir que nada valía la pena, que simplemente no podía hacerte ni hacer a nadie feliz, y me repetí tantas veces que ser yo debía ser muy malo, que en realidad darte todo de mi no era suficiente porque no era nada especial, creí y me sentí segura incluso que no existía nada preciado en mi ser, que solo era capaz de dar cosas muy malas, que no había nada que yo pudiera ofrecer realmente...
Me culpe tantas veces, me creí tan merecedora de cosas malas e hirientes, y durante días anduve por la vida considerando lo poco valiosa que yo era, y disculpando que me dejaras sola en tantas ocasiones justo cuando más te necesitaba, lo disculpaba con la excusa de que yo era tan mala que era justo que te comportaras de esa forma, perdí la ilusión y la fe de lo que siempre creí que debía ser amor, y absurdamente me escondí atrás de que las parejas pasan por fases criticas y dolorosas, y si las superan es amor…
Sentí morir de tanto dolor, llorando noche y día durante semanas, esperando una llamada, o rogando porque no gritaras, porque recuperaras la calma, para obtener reproches, o en el mejor de los casos, justificaciones que yo debía comprender y aceptar como validas…y las disculpas cuantas veces de todas esas llegaron?
Y todos esos días que estuve en el suelo tirada sin fuerzas para seguir, donde estabas? Si, ya se la respuesta, dijiste que sufriendo igual…pero acaso el amor no es dejarse de lado uno cuando el otro sufre? No es ir y levantar al otro aun cuando el terreno sea espinoso? Pero no fue así, fueron otros quienes estuvieron allí para levantarme, abrazarme y secarme las lágrimas, fueron otros quienes aparecieron al rescate una y otra vez. Y yo, aun esperaba tu llamada, y yo, aun fui capaz de disculpar y justificar, y tragarme todo lo que sentía, porque si lo gritaba podía destrozar tu corazón…
 
Hoy recordé tantas escenas dolorosas, que no anulan en lo mas mínimo todo lo bueno que vivimos, todos los momentos y sentimientos preciosos que me diste…pero que me recuerdan porque no estamos juntos ya, y porque ya no puede ser…
 
Como las mujeres nos permitimos sufrir así por alguien, tan solo porque nos ama y le amamos…no niego que puede pasar, que se da, pero que tan sano es? Porque lo soportamos? Porque en silencio? Porque el temor a ser juzgadas como tontas y débiles nos hace callar lo que nos pasa y en realidad sentimos? Porque el habernos entregado tanto y el compromiso que iniciamos con alguien, y la seguridad que nos da el estar en esa relación, nos llevan a olvidar por momentos todo lo que valemos? Porque olvidamos que somos tan bellas, y que tenemos defectos, pero otro nos puede amar tanto o más? Porque nos cerramos a la posibilidad de volver a amar o a entregarnos así? Porque dejamos que una relación así nos convenza de alguna forma, de que no somos tan valiosas, de que somos más bien responsables del dolor que otro nos ocasiona? Porque olvidamos que perdonar no significa quedarse?

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